Nueva York: Chelsea, Central Park y la Museum Mile

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Visitamos el barrio de Chelsea, con sus nuevos rascacielos y zonas verdes y el mítico Chelsea Market. Nos movemos al centro de Manhattan para ver la Museum Mile y el MET, terminamos con Central Park, el pulmón verde de la ciudad.

A las buenas tardes!

Volvemos a la carga con una nueva entrada sobre el viaje a Nueva York, esta vez para hablaros sobre otras tres zonas de la ciudad. En concreto en la entrada de hoy vamos a hablar sobre el barrio de Chelsea, el más que conocido Central Park y la Museum Mile, donde se encuentran los principales y más conocidos museos de la ciudad.

Empezamos:

Chelsea: De zona industrial a maravilla arquitectónica:

Si algo he de decir del barrio de Chelsea, es que es un claro ejemplo del resurgir urbano. Esta zona de la ciudad, junto con el Meatpaking district al sur del mismo, eran el centro de la industria cárnica de la ciudad (mataderos, sobre todo). A día de hoy ambos se han convertido en un atractivo lugar donde pasear y contemplar el siempre cambiante skyline de Manhattan.

Uno de los puntos más interesantes de este barrio está en el lado más cercano al río Hudson, en lo que se conoce como la High Line. Esta estructura es el tablero de una vía de tren construida en 1930 por el gobierno local, hasta que en 1999 y a petición de los residentes del barrio las vías se convirtieron en un espacio verde que todavía conserva varios elementos de lo que anteriormente fue. Las obras de adecuación acabaron en el año 2009, cuando se abrió al público el primer fragmento transitable; el último fragmento se completó en 2014, dejando la zona como la podemos visitar en la actualidad.

Podemos acceder a la High Line desde cualquiera de sus extremos, recomiendo hacerlo desde la calle 14 y hacer el recorrido completo hasta la calle 34, donde podéis continuar visitando el resto del barrio. El día que visitamos esta zona fue uno de los pocos que nos salió el sol, así que había que aprovecharlo.

Al margen del parque propiamente dicho, la estructura alberga varias esculturas y obras de arte y murales a lo largo del recorrido.

Si nos fijamos bien, todavía se conservan fragmentos de las vías del tren.

Esta zona bien merece dedicarle una mañana. Siguiendo el recorrido por esta zona nos damos de lleno con otra de las atracciones principales del barrio, el Chelsea Market. Se trata de otro ejemplo de transformación urbana.

Este enorme edificio de ladrillo rojo fue construido en 1890 y albergaba la primera fábrica de Oreo (sí, las galletas). Tras su cierre, esta fábrica se reconvirtió en un mercado, que abrió sus puertas en 1990. Hoy en día alberga una gran cantidad de tiendas, especialmente de comida: más de 24 tiendas gourmet que van desde cocina coreana, pasando por la mexicana, la asiática, francesa, el helado italiano y mucho más.

El mercado también alberga varias tiendas de arte, librerías, vinotecas y otros locales interesantes, así que explorad sin miedo, merece la pena darse una vuelta.

The Museum Mile: El museo Guggenheim de Nueva York y el Metropolitan Museum of Art (MET)

La Museum Mile (La milla de los museos) está ubicada en la quinta avenida (paralela a Central Park) y se la conoce por albergar los principales museos de la ciudad de Nueva York. Aquí podemos encontrar el MET y el Museo Guggenheim, además de otras galerías de arte y museos como el Neue Galerie o el museo de arte judío.

Empezamos por el Solomon Guggenheim Museum. Este edificio, que parece más una escultura que un museo, fue diseñado por Frank Lloyd Wright con una estructura muy inusual. El museo fue acabado en 1959 y por aquel entonces albergaba la colección de arte abstracto del magnate Solomon R Guggenheim (dedicado a la industria minera). Tras su última renovación en 1990 (cuando se añadió la espiral que podemos ver en la fotografía) se añadieron otras exposiciones, como las de Picasso, Kandinsky o Jackson Pollock y Van Gogh.

El museo se visita de arriba a abajo, recorriendo la espiral por dentro, en la que se exponen las obras de exposiciones itinerantes.

Tras ver el edificio por fuera, nos dirigimos a nuestro siguiente punto de interés, el Metropolitan Museum of Art, más conocido como el MET.

Este museo, fundado en 1870, alberga una de las mayores de arte del mundo, con más de 2 millones de piezas individuales en colección permanente que van desde el arte egipcio hasta pintura americana. La entrada individual cuesta 25$ y permite la entrada al museo durante 3 días (que es lo que más o menos tardas en recorrerlo por completo). Esta entrada permite el acceso a otros museos asociados.

Es muy complicado explicar todo lo que hay en este museo, la cantidad de cosas es apabullante, así que fuimos directamente a lo que nos interesaba ver, el arte egipcio y asirio. El MET alberga muchas piezas de que proceden del paleolítico y las primeras dinastías egipcias. Tal vez lo que más me llamó la atención fue que es aquí donde conservan las maquetas de la tumba de Meketre, donde se describen detalles de la vida cotidiana en Egipto.

Maqueta representando un corral ganadero egipcio

El museo también cuenta con un templo al completo (templo de Dendur) dedicado a la diosa Isis colocado en un atrio acristalado con una fuente reflectante. Sin lugar a dudas es uno de los puntos clave, así como la zona de arte medieval, que tiene muchos objetos llegados desde la península ibérica. Cuando visitamos el museo tenían montada la exposición de Heavenly Bodies, donde se exponían trajes eclesiásticos y algunos de los modelos utilizados en la gala del MET de la que tanto se habló en los medios.

El edificio es enorme y hay muchísimas cosas para ver, sólo os recomiendo que planifiquéis muy bien la visita porque os podéis pasar perfectamente los 3 días o más aquí dentro.

Central Park: El pulmón de Nueva York

El último punto en nuestro recorrido es Central Park. Creo que no se puede hablar de Nueva York sin hablar del emblemático parque que ocupa el lugar central de Manhattan, con 3,5 kilómetros cuadrados de bosque, praderas, lagos y otras instalaciones como el zoo de Nueva York.

Durante la estancia en la ciudad, visitamos de 3 a 4 veces el parque, por lo que lo vimos por cachos cuando andábamos por las zonas cercanas o cuando decidimos darnos un paseo por ahí (especialmente los días que salía un poco el sol). Para hacer más fácil el recorrido por la zona, lo voy a dividir por «atracciones» o zonas de interés.

  • Strawberry Fields:

Este jardín ubicado en la parte central del parque alberga el memorial al famoso cantante John Lennon. Miles de personas se agrupan alrededor del mosaico que reza «Imagine«, como la letra de la canción más conocida del cantante.

  • Sheep Meadow:

Esta impresionante pradera es uno de los lugares más concurridos en el parque. Aquí miles de personas hacen ejercicio, picnic, lectura y otras actividades rodeados de rascacielos y arboles por igual. Tomaos un momento para descansar en el césped e integraros en el día a día de los neoyorkinos.

  • Jacqueline Kennedy Onassis Reservoir (O Reservoir, simplemente):

Este lago artificial ocupa el ancho del parque y se construyó en un principio para suministrar agua a la ciudad. Hoy en día es el lugar perfecto para ver el reflejo del skyline de Manhattan y hacer senderismo por sus pistas paralelas.

  • La fuente Bethesda y la galería:

Esta zona se compone de dos partes principales, en primer lugar está la galería, a la que se accede por las escaleras del camino principal. El túnel abovedado que ha aparecido en innumerables películas acaba en la fuente Bethesda, coronada por una escultura neoclásica en forma de ángel, obra de la artista feminista Emma Stebbins en 1868.

Esta zona es ideal para hacer un alto en el camino y poder observar los alrededores. Se celebran bastantes eventos a su alrededor, así que estad al tanto de la agenda local para poder pillar alguno.

Cerca de esta fuente se encuentra el Conservatory Water, un estanque más pequeño que el anterior que hemos visto, donde la gente se dedica a manejar barcos por control remoto en su superficie. Cerca del estanque está también la estatua de Alicia en el país de las maravillas, en cuya base hay placas con citas de la obra literaria.

Uno de los detalles que más me gustó de esta zona es que puedes ver prácticamente de todo y sacar unas fotos espectaculares. Os recomiendo perderos un poco entre los arboles y las praderas del parque, ver las ardillas corretear por la hierba y, en resumen, disfrutar del día.

Y hasta aquí el paseo por Nueva York de hoy, espero que os haya gustado. La próxima entrada será la última del ciclo de entradas de esta ciudad y, desde ahí, saltaremos a la capital de USA (Washington) y después a los parques nacionales de Yellowstone y Grand Teton.

Hasta el siguiente post!

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